Les invito a revisar algunas de mis fotos en Flickr. Recientemente de la Capital, Caracas:
https://www.flickr.com/photos/39275640@N05/
jueves, 20 de noviembre de 2014
Venezolanos ¿Las ranas que no sabían que estaban hirviendo?
Unos 20 heridos por disturbios en Makro mercado Puerto Ordaz.
Tuvieron que recibir atención médica. Además de los clientes en cola, resultaron heridos empleados, un GNB y algunos policías. Y todo porque había llegado el jabón en polvo.
Esto lo va contando una chica en el transporte que estuvo presente durante los hechos, con carnet de empleada del supermercado en mano. Ella continúa diciendo que, ante los disturbios, tanto ella como otros empleados, tuvieron que resguardarse en un depósito que eventualmente la gente también violentó.
"Yo para eso sí soy bien cobarde. Yo veo que hay golpes y ahí si es verdad que salgo corriendo".-Comenta.
Luego dice que los clientes que no pudieron comprar, esperaron afuera enardecidos y arbitrariamente rompían los bultos de los que sí lo hicieron para repartirse las bolsas de jabón, entre golpes, empujones e insultos, llamándose bachaqueros unos a otros.
Supongo que si te llamo "bachaquero" justifico la anarquía. Justifico el robarte lo que acabas de comprar y yo no pude. Y eso que detesto a los revendedores y los considero gran parte del problema, pero así estamos: Combatiendo males con males peores.
Entonces se mete un señor que estaba a mi lado quejándose con murmullos:
-Hija. Disculpe que le pregunte: ¿Y ahí no había NADIE que hiciera algo? ¿Y las autoridades?-
Terminó la pregunta bien molesto.
-Bueno señor, esos también resultaron heridos.-
Fue la respuesta. Yo solté la carcajada. No pude evitarlo.
Mientras ella relataba lo sucedido en Makro, pasamos frente a La Fuente y Farmatodo en Villa Brasil y luego más adelante, frente a Farmahorro en el centro de Puerto Ordaz. En los tres sitios habían enormes colas de personas. Colas que dan a las afueras de los establecimientos. Los presentes exclamaban cosas como:
-Pero mira eso... ¡MIRA! Así estamos.-
Por allí me extiendo con respecto a la situación actual, mencionando por cierto, las nuevas leyes y reformas. Me sorprende que el conductor sabe incluso el número exacto de leyes en total recién aprobadas por Maduro y menciona algunas posibles consecuencias.
Mientras uno entra en calor en la conversación y comparte con otros los temores comunes ante todo esto, no pude evitar sentir un horrible escalofrío por el cuerpo, imaginando que no falta mucho para que estemos en la calle, LITERALMENTE, matándonos por comida. Porque, hasta a los que algunas vez fueron optimistas, se les escucha:
-Y viene peor.-
La gente SABE que viene peor, que la situación no pinta nada bien. Hay como una mezcla de impotencia y resignación. Porque rápidamente se habló, no sólo de escasez de alimentos, sino también de inseguridad, corrupción, pésimos servicios, y etcétera.
Tanto así, que no faltó en la corta conversación el ya famoso:
-Y el que se pueda ir que se vaya ahorita.-
Cosa que le estás escuchando hasta a los chavistas. Porque es que ¡Hasta los chavistas se están yendo!
En fin, en estos momentos te golpea la realidad con más dureza de lo normal, muchos lo previmos hace tiempo a pesar de los constantes "no vale, yo no creo", y de ser tildados de alarmistas.
Ahora golpea a los que apenas se están enterando, los que apenas están despertando o reaccionando... Porque así parece que pasó con muchos: A fuego lento como el síndrome de la rana hervida. Algunas veces el agua más tibia de lo normal pero ahí, mareados con cualquier pendejada y a seguir nadando, sobreviviendo en estos más de 15 años.
Pero el agua se está poniendo bien caliente, y parece que a pesar de que todos saben lo que viene, hay mucha fatiga, hastío y resignación como para saltar.
Los que se atreven a hacerlo, lo están haciendo con tanta fuerza que caen bien lejos de la olla, de la cocina, hasta por allá bien lejos en otras tierras. Esas ranas se salvan pero dejan la olla con el agua hirviendo y con muchos otros todavía nadando.
¿Qué es necesario que pase para que los venezolanos terminemos de saltar de la olla sin caer tan lejos, recuperando lo que nos queda de país? ¿O es que de verdad vamos a seguir con este síndrome de la rana en agua hirviendo hasta que ya sea tarde?...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
