Lo que se comenta hoy en Guayana y es reseñado en los diarios. Palabras
de Nicolás Maduro, en su visita de ayer a la ciudad: “Resurrección del Parque
Industrial”.
Para empezar, como siempre es una promesa, es algo que este gobierno,
con más de 14 años en el poder, dice que “hará”... Pero bueno, eso no fue lo que a mi me llamó la atención, ¿Ya acostumbrado?
Tal vez; pero lo cierto es que este señor, al que el CNE le ha dado la
presidencia de este país tan rico y tan pobre, no se cansa de echarle la burra
pal’monte al difunto Hugo Chávez.
¿Resurrección? ¡Ah vaina! ¿Es que está muerta? Cosa que sabemos es una acertada forma de describir la situación pero ¿Lo está aceptando ahí en su supuesto Gobierno de Calle? Incluso vale preguntarse ¿Quién “mató” al Parque
Industrial de Guayana que ahora es necesaria una “resurrección”?
Respuesta obvia. Lo cierto es que siempre tengo que encontrarme con algún
chavista para comentarle, perdón, restregarle este tipo de HECHOS en los que
quedan más que en evidencia los años de ineficiencia del chavismo, socialismo, madurismo
revolucionario, o como lo quieran llamar. Siempre con la curiosidad de ¿Con qué
saldrá este? ¿Cuál será la excusa?
Total que aprovecho la oportunidad y con el primero que me tropiezo (cabe
destacar que cada vez son menos) saco el tema, y en voz alta empiezo a hacer
estas preguntas usando las palabras del presi… de Maduro: Que por qué
resurrección, que si está muerta quién la mató, y cosas así.
El chavista reacciona y dice:
-La respuesta es muy fácil, el mismo Chávez lo dijo - Entonces como un
buen actor se mete en carácter y empieza a imitar en voz, entonación y gestos
al presidente más mediático de todos:
-Aquí se paralizan las empresas básicas si es posible pero al pueblo no
lo vamos a dejar sin luz.
¡Ah caramba! La vaina fue totalmente intencional para “solventar” otro
mal.
Por supuesto no puedo guardar silencio y le digo que “matar”, paralizar, sacrificar
a las empresas básicas de Guayana, en tal caso de ser cierto, no pudo haber
sido la solución a otro problema.
-Había que hacer algo por la crisis eléctrica - Insiste.
-¡Ajá! ¿Y la crisis eléctrica a qué se debió? - Todavía con la esperanza
de que en algún momento algo le haga click en la cabeza. Pero su respuesta fue
casi inmediatamente al terminar mi pregunta:
-A factores climáticos: ¡LA LLUVIA!.
¡Bien! Ya este es el punto en el que uno retrocede, se ríe, y se
convence de que no habrá nada que haga que esta gente reaccione. Por lo menos
en este caso en particular, por un buen tiempo. Dado que ha decidido olvidar por completo que la luz no dejó de irse, es decir, la crisis eléctrica no se solventó con esta medida tan particular del líder revolucionario.
No pude evitar recordar ese libro tan famoso y con tantas versiones
llamado “La culpa es de la vaca”. Y es que de verdad los seres humanos somos
muy tercos. Las evidencias pueden estar allí presentes, pero cuando nuestra
mente se empecina en algo, busca una forma casi automática para convencerse de
todo lo contrario, y en el peor de los casos, señalar cualquier cosa para zafarnos
de responsabilidad.
En el caso de los chavistas, la resistencia a la verdad es
impresionante: Nada de corrupción, mafias, ineficiencia, falta de continuidad
en políticas, falta de inversión, malversación, y el gran sin fin de problemas que
han atravesado durante estos 14 años las empresas básicas
de Ciudad Guayana, pues ahora resulta que las pudo haber “matado” el mismo Zeus, Dios griego de la
lluvia. Y es por eso que Nicolás Maduro, heredero de la Revolución Socialista Bonita del Comandante Supremo Líder Eterno Chávez, promete su resurrección.
Notas de Prensa:
Correo del Caroní
Nueva Prensa de Guayana
Maduro propone reuniones para solventar crisis industrial