Este artículo lo leí en un periódico, si mal no recuerdo en el Correo del Caroní, por allá en Junio de 2007, y la verdad que hasta hoy lo recuerdo y conservo (como verán me tomé la molestia de transcribirlo pues no salió en la versión web)... Lo único que lamento es no haber guardado el nombre del autor.
Para ese entonces lo envié por correo a muchos amigos, debió ser un año de elecciones pues generalmente es cuando empiezo a hacer "campaña"... Aunque... Pensándolo bien, es que acaso no son todos los años de elecciones en Venezuela? ¿Es que no estoy yo constantemente en una campaña en contra de este desgobierno? jejeje...
Sí, fue para la época del referendo constitucional. Y es que era mucho lo que estaba en juego, era mucho lo que íbamos a perder por culpa de la IGNORANCIA! Pues no hay peor arma de destrucción para un pueblo, que la ignorancia (Bolívar dixit) y si a eso sumamos aquel refrán que reza: "Los pueblos no aprenden de la historia" pues la cosa no pintaba muy bien que digamos. Pero bueno, ya eso quedó atrás, en esa oportunidad GANAMOS y el tipo no pudo hacer nada de lo que contenía aquel referendo (inserte acá risas macabras).
Como les venía diciendo, este artículo de opinión me gustó bastante porque retrata el vivo ejemplo del venezolano noble pero ignorante, un tanto resentido, que en base a eso se ha dejado engañar por esta falsa revolución durante tanto tiempo. Además nos muestra otros "matices" venezolanos que hay que analizar muy bien para que podamos saber que necesitamos cambiar, mejorar, y que deben atacar los líderes de oposición...
Pero ya sin más preámbulos (discúlpenme pero soy un hombre de introducciones), el texto en cuestión:
Hablando de Política con Rafucho
El asunto comenzó por una cañería obstruida en mi apartamento. Ante la imposibilidad de resolver el problema, recurrí a Rafucho. Él es utiliti. Le mete a la albañilería, electricidad, plomería y a cuanto tigre se atraviesa. Un hombre noble y trabajador. No se te ocurra buscarlo los viernes en la tarde. Ese día de la semana, es sagrado. Fui al barrio donde vive. Le planteo el problema. De inmediato dispuso algunas herramientas. Se despidió de su mujer y nos dirigimos al carro. La mirada del comandante Chávez, desde un afiche gigante en la salita de la casa, vigiló nuestra salida. Antes de subirse, hizo un paréntesis para leer las letras escritas con griffin blanco en los vidrios del vehículo. La noche anterior pasé por una vigilia de estudiantes en solidaridad con RCTV y dejé que escribieran. Rafucho cerró la puerta y dijo: Me subo en este carro porque tú eres mi pana. Pensé decirle que si iba de mala gana, mejor no fuera. Quedé callado. Preferí calarme la cara larga de Rafucho, a la ladilla de mi esposa por lo de la cañería (ojalá ella no lea este artículo por las consecuencias que vendrán).
Rafucho fuma mientras trabaja. Trabaja, fuma y habla a la vez. Mientras destapaba la cañería, sin dirigirme la mirada, dice: -Lamento que un amigo como tú sea fascista. Sorprendido por el baño de agua fría recibido, vino a mi pensamiento la imagen arrogante de Benito Mussolini con su casco militar. No le respondí. Fui a la cocina y preparé café. Sé que a él le gusta el café. Hice 2 tazas exactas. Le di la suya y le pregunté -Rafucho, ¿Qué es el fascismo?- Se puso de pie, pisó la colilla del cigarrillo y habló -Fascismo son aquellos que hacen manifestaciones para tumbar a un presidente bueno como el presidente Chávez.
En la respuesta de aquel hombre, parecí oír el mismo tono de voz del Presidente, de Darío Vivas, Cilia Flores, Iris Varela, Juan Barreto, Tarek, Tascón y quienes desde el gobierno usan la palabra fascismo que no hace sino acusarlos.
Rafucho, disculpa que te responda desde este espacio, donde tal vez no tendrás la oportunidad de replicarme. Espero que mi respuesta no hiera esta amistad. Recuerda los días de abril de 2002 y el paro petrolero. Nuestras diferencias fueron olvidadas cuando te leí uno de los poemas más hermosos de Aquiles Nazoa, El Credo, y aquella maravillosa frase que te gustó tanto: "Creo en la amistad como el invento más bello del hombre". Me abrazaste y te salieron lágrimas. Era viernes. Tu viernes. En estos días, al cerrar RCTV, el Presidente revivió la división entre nosotros. La palabra fascismo vuelve a oírse. Rafucho, el fascismo viene de la Italia de 1922 cuando Benito Mussolini, líder del partido "Los Fascios de Combate" (de allí el nombre), ascendió al poder aclamado por una mayoría. Cometió fraudes para ratificarse. Su partido se fortaleció obligando a la gente a adherirse, convertido en el partido único. El ejército era parte del partido. Los poderes del Estado los controlaba Mussolini. Las turbas del partido reprimían las huelgas y apaleaban a los críticos del régimen. Cerraron los periódicos y emisoras de radio, las reabrieron convertidas en fieles voceros del gran líder. Rafucho, si ves a alguien a quien le calcen todas estas características, grítale ¡Fascista!
¿Qué opinan ustedes? ¿Cuantos "Rafuchos" habrá en Venezuela? o mejor dichos, ¿Cuántos quedarán hoy en día?
Me gustaría saber que opina este señor hoy, de su "querida" revolución y de su "presidente bueno"
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